Amanece y me despierto

cielo madrugador-6218

De algún lado habían empezado a aparecer pensamientos cada vez más y más negros, como la noche que le dejaba ganar solo unos metros a las luces del micro. La perspectiva de un viaje emocionante, de un tiempo lejos de planos y planillas, no eran armas suficientes. Me quité los auriculares, apreté los ojos y el sueño fue diluyéndolo todo, aunque tenía miedo de que cuando fuera a abrir los ojos siguieran ahí. El celular empezó a gritar a las 5 de la mañana. Un error al programar las actividades del viernes hizo que la nota “Ir a buscar las cosas de la cámara” se adelantara 4 horas y media. Apagando el bendito aparatito lo más rápido posible me desperté lo suficiente como para ver por la ventana y que una sonrisa se me pusiera ahí en la cara. Acto reflejo saqué la cámara y mientras afotaba lo afotable, recordé lo estúpidamente triste que me había puesto hacía un par de horas, y lo extrañamente feliz que me sentía en ese momento.

Esa felicidad me acompañó durante 4 días uno atrás del otro, como hacía mucho no me pasaba.

cielo madrugador-6218
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s