PentaxP50-feb

Rescate emotivo a la química durante febrero; mientras, aprovecho a trastear con esto de digitalizar negativos. Pensando en abaratar costos. Se escuchan ideas.



Como ultimamente, una más en Flickr.
100 TMAX y la Pentax que no quiere

Iba caminando por Cabildo haciendo un par de mandados y vi un local donde había trípodes de precios y largos varios. Ando buscando alguno que pueda entrar en la mochila. También ando buscando algo nuevo para hacer, y el olor que venía del fondo del local me dio la idea. La cantidad de cosas que se disparan en mi cabeza cuando el olor a los químicos del lab me entra por el zapallito que tengo por nariz es increíble. Casi hipnotizado entré, viendo qué tipos de película tenían. Y ahí lo ví, entre otros pocos como él, medio arrinconado dando lugar a otros más populares (si le podemos decir popular a la película). Cuando llegué al departamento lo cargué a puras prisas y salí raudo a la calle. Tan raudo que me dejé la llave adentro…
La Pentax me está diciendo “buenas tardes”. Hace ya un par de años que mover la manivela para cargar se transforma en una aventura. Esta vez la cosa está más brava, y habiendo podido sacar solo 3 o 4 fotos, llegué al tope del rollo. Se debe haber gastado algo, la verdad que no se qué, pero no traba. Me mandé una, rebobinando a ojo. Quizás pueda exprimirle 5 o 6 tiros mas. Habrá que buscar alguien que arregle cámaras de las viejas, de estas que es al pedo mirar la parte de atrás buscando la foto que acabas de tomar. Qué feo reflejo.
Primer foto
Por cuestiones laborales (o más bien, por no tenerlas) hice un portfolio en DeviantArt. Lo elegí por ser sencillo y rápido de personalizar, pese a las limitaciones que tiene una cuenta gratuita.
Cuando estaba escribiendo mi bio quise comentar un poco cómo arranqué con esto de la fotografía. Así me dejé llevar hasta la segunda mitad de los 90´s cuando hurgaba en los cajones de toda mi familia por el simple placer de ver qué encontraba. A esa cámara enorme la conocía hace rato, era la fiel compañera de la familia en cada viaje que hacíamos. Pero esa vuelta tomé coraje y la saqué de su estuche de vinilo. La prendí y me miré a través de ella reflejado en el espejo. El primer gatillazo seguramente fue sin querer. Imagino que mi viejo la ha dejado cargada y yo apreté el disparador, pegandomé un menudo susto con el PLACK-CLACK de la Pentax.
Buscando no se qué, mi mamá encontró un montón de fotos viejas y yo me puse a revisarlas, encontrando esto.

Changos. Qué diferencia con la foto anterior…
yo en el espejo-12 noviembre 2009-pentax028-Edit-1
Como gorrión mirando de coté
Llego a casa después de terminar mi segundo almuerzo y me acuerdo de que soy el administrador y único apoderado de este bloguete. También me acuerdo de que esta semana agarré la cámara para limpiarla nomás, asi que me meto entre las carpetas que no son de este mes y encuentro a este pobre pajarito, oteando el horizonte él, debajo de un cielo que daba miedo lo azul que estaba. Es un lástima que el revelado que me hicieron haya dejado esas marcas blancas horro-rosas… Nunca más uso 400, ni ese local.
La semana que viene voy a estar más activo, fotográficamente hablando, porque como bien sabrá uno de mis 4 lectores, me toca de chaperón y ya me habilitaron el uso de la camarola.
15 septiembre 2009-pentax022-Edit (la foto es ampliable; el gorrioncito quedó minúsculo)
Primeras fotos: La Revancha
Seamos honestos, anoche estaba medio bajoneado. Arranqué escribiendo despreocupadamente acerca del número redondo que cumplió esta maquinita, y terminé cuestionandomé el por qué de la existencia del echalotte teniendo cebolla y ajo. No era la idea.
Igualmente me quedé escaneando las 25 fotos que salieron del Kodak 400 hasta las 2 y pico de la mañana para darles una tercera oportunidad a ellas, y una segunda a mí. Y la merecían, porque detrás de innumerable cantidad de manchas, ralladuras (las clásicas transversales, debidas a cómo caen las fotos del minilab, o eso creo), atrocidades relacionadas al balance de blancos y un excesivo viñeteado inverso, había alguna que otra interesante. Esta no es una de ellas, pero es la que más representaba el asunto.
Asi que nada, durante lo que queda de la semana y algo más iré subiendo la 3 o 4 que me cerraron.
Nikon D40-15 septiembre 2009-pentax002-Edit.
Lente
Como todavía falta bastante para que mis ahorros se conviertan en plástico y vidrio y electrónica, juego con lo que tengo.
Nubes
Los que me conocen saben que suelo ir viendo más para arriba que para abajo. Me gusta el cielo, las nubes… Es como tener un wallpaper distinto todos los días. No puedo pasar un día entero sin colgarme viendo las formas de las nubes, o intentando adivinar si eso es lluvia, viento, o un conejo sin cabeza.
Viendo uno de mis sitios predilectos, Microsiervos, encontré esta recopilación de agujeros en las nubes. Al parecer la culpa de que estas bizarras formaciones se den es de los aviones, más condiciones específicas.
Mis fotos no serán tan espectaculares, pero les dejo algunas que encontré en el disco rígido.
Cielo, by Nicholas
Cielo y avión (creo que la saqué la misma tarde que esta otra)
Fábrica y nubes (1) (mañana post madrugada loca loca)
Nubes (2)
Nubes tormentosas (9)
Larga Exposición – 23-11 (7)
Debo tener más, pero como muchas no tienen etiqueta, o nombre, las perdí…
Tronco y Honda
La foto probablemente la haya sacado a finales del 2006, durante un asado en San Esteban. Parque que está en lo que podríamos llamar como las afueras de Carlos Casares. Aunque con el crecimiento demográfico que hay en toda la ciudad, “afueras” es relativo. Cuenta con una pista de carreras para autos, otra para kartings y motos, otra para caballos, balneario, juegos, canchas de fútbol y las infaltables parrillas, hoy reducidas a unos pocos ladrillos unidos como para hacer el fuego encima.
Los domingos es increíble la cantidad de gente que se junta. Familias enteras van a pasar el día. Nosotros íbamos más seguido, pero ahora como somos pocos los que estamos libres, o en la ciudad, no tiene mucha gracia. O eso dicen el resto de mis amigos…
La de abajo es mi nena. Y por más que ahora tenga otros proyectos entre mis manos y que ahora esté en un retiro espiritual, ella siempre será mi nena.
Como siempre, foto sacada con mi fiel Pentax, con film Kodak 100 probablemente.
Melisa por Melisa
Empecé a escribir todo de nuevo… mejor ser espontánea… A ver que anda pasando ahora! Te debía estas palabras… en realidad no te debo nada, creo que por eso sos y vas a ser siempre mi mejor amigo.
Felí felí
He llegado tarde con esta felicitación, que en teoría ya es 30, que podría haberlo escrito antes, y toda la mierda que se les pueda ocurrir, pero el 29 fue es el cumpleaños de mi hermanita, Carli. 20 pirulos no se cumplen siempre (por suerte).
[Me la curré bastante bien con la fecha... Je]
Film – Junio II
Con todo esto de la escapada dejé terriblemente colgado el tema de mi última sesión de alpedismo fotografía. Recordemos que salí con mi siempre fiel compañera, la Pentax P50 con su bonito lente f1.7 de 50mm y un Kodak 100 de 36. Quizás resulte mas barato usar un rollo de 36, pero resulta que salen mas fotos con uno de 24 que con uno de 36. No se si sea un defecto de mi camara, que ya tiene unos cuantos kilómetros de película recorrida, pero me conviene gastar unos morlacos mas comprando un par de 24.
Quizás ahora las fotos no vayan del todo de acuerdo con mi estado de humor actual, pero valen.
Fuera de foco, movida, y quizás los colores mal, pero mi preferida de la Iglesia.
Tomada a altas horas de la madrugada, un sábado.
Tomada el domingo, a un par de cuadras de casa.
Y dudé en subir esta, pero me gusta… si son de las personas que se horrorizan solo para horrorizarse, cierren la ventana, cambien de pestaña, o no vuelvan a ver una película, ni un noticiero, ni abran los diarios, y ni se les ocurra acercarse a algo filoso, porque morirían de un ataque de moralismo.
Y para compensar un poco mi falta de ética (¿?), la última foto del rollo, algo casi poético, diríamos.
Alguien se quedó se quedó sin su zapatilla.
Estoy pensando en hacer algun video del tipo “huevada demostrativa” o “técnica usada al pedo”… Veremos veremos.
Ta luego.
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Film – Junio
Se hicieron esperar, pero finalmente llegaron las fotos que estuve sacando el pasado fin de semana con la Pentax. Esta vez no trate de buscar nada en especial, sólo hice un poco de photowalk por el pueblo, a ver si aparecía algo. Quizás alguna la use en el concurso, pero todavía no sé.
De a poco me voy animando a usar velocidades mas bajas y así aprovechar oportunidades que antes pasaba por alto por miedo a que las fotos salgan movidas o subexpuestas.
Esta foto la saqué apenas salí de mi casa, el sábado si mal no recuerdo. No fue la primera del rollo. La primera salió horrenda porque me olvidé de limpiar el lente antes de salir… Es linda foto, pero parece salida de un baúl que estuvo flotando en el mar. Esta debe ser una de las que más me gustan.
Esta de aquí abajo también me gusta mucho. Estos autos estan abandonados en un terreno a 2 cuadras de mi casa. Siempre que paso hay algo nuevo tirado ahí.
El invierno en Casares es ocre y gris. Pero hay excepciones.
Esto es la plaza, aunque no tengo idea de qué árbol es. Me llamó mucho la atención lo rojo que está.
Un poco de patriotismo carajo.
Post botánico si los hubo.
Preciosas estas bolitias. Cuando era más chico las usábamos de municiones para nuestros gomeros. Pobre el Fiat Europa de Hugo, que era usado como diana de tiro. Un perro casi me come una gamba por hacer esta foto.
En conclusión, el invierno es ocre, gris y rojo.
Gracias por leer, hasta luego!
Flautista
Debió ser la primera vez que un desconocido me pedía una foto. Fue en Córdoba, en el año 2006, si mal no recuerdo, en uno de mis primeros “fotoviajes” y todavía la Pentax era mi única cámara. Miento, no era la única: Mi viejo en un viaje a Capital compró este aparatito, una Genius que sacaba fotos en 640×480, y que en su máxima calidad podía guardar creo que unas 20 imágenes. A lo que ibamos, el flautista. Lo ví cuando salía de uno de mis restaurants favoritos, Alfonsina, y doblé en Obispo Trejo hacia mi derecha. Allí estaba, de espaldas al Colegio Nacional de Monserrat, interpretando, siendo observado de cerca por una madre y sus hijas, que se acercaron y le pidieron una foto. Cuando terminaron, me acerqué y le pedí permiso mientras retomaba su música. Le agradezco con un gesto, pero me detiene y me cuenta que es ecuatoriano, que hace 6 meses que estaba vagando por Sudamérica y hace otro tanto que no le escribía a la familia. Asi que me pide que cuando revele el rollo, si no le podía enviar un escaneo a la madre, y me pasa su dirección de mail.
Lamentablemente nunca obtuve una respuesta, pero me dolería mucho que haya escrito mal la dirección y haya ido a para a cualquier lado. OJalá que le esté yendo bien.
Pentax P50 – Pentax 50mm f1.7 – Kodak 400













