Escritorio con dos computadoras y una taza de café
Cuestión interesante (para mí nada más, ustedes lectores pueden seguir de largo este comentario) que surgió a la hora de montar esta foto en el bloguete fue que tuve que subirle un poco la exposición, sino se veía oscura. Cuestión del jpeg? o el hecho de verla sobre un fondo blanco hace notar mucho más las zonas oscuras?. La cosa es que me hizo dar cuenta que era el toquecito que le faltaba para la foto quedara como yo quería. Una imagen no muy toqueteada del setup backupero (se ve el cable utp), pero tirando a lo vintage, con sus tonitos poco naturales y sus viñetas de lente del año del ñaupa.
Luego de casi 8k fotos con la D40 puedo decir que el rango dinámico es pobre. Lejos mejor que la H2 o que cualquier compacta normal, pero a la hora de sacar una foto un poco contrastada (como la que ilustra el post) hay que elegir entre sombras y luces. Con eso he estado experimentando esta última semana, eligiendo, pensando qué es lo que quiero mostrar en la foto. En teoría deberíamos disparar sobreexponiendo, ya que hay más información en las altas luces que en las sombras, pero hay situaciones en las que sobreexponer es perder información, sobre todo cuando disparamos con el cielo de fondo.
Qué enfermo que estoy, me acabo de dar cuenta que podría haber recortado un poco con el flash… Quizás no esta foto, pero si la del wallpaper de ambas máquinas, en donde preferí quitar directamente el cielo a dejar un rectángulo blanco. Mañana hago algunas pruebas.
Escritorio
Eso, mi escritorio, o desktop para los cagaalto. Le había metido Rainmeter y que se yo, pero me gusta así. Parece mentira, pero después de un rato de darle al alt-tab entre el AutoCAD (link del recuerdo…), alguna planillita y el Firefox que no descansa jamás, ver ese verde que no es mío, relaja, y mucho.
El asunto es la luz
Hacía buen tiempo que no sacaba una foto que me gustara. Hacía las de rigor, de cosas que me cruzaba, o alguna tontería que se me ocurría, pero nada que calmara mi vicio a la tecla Supr. Anoche Damián, después de contarle esta pequeña falta de espíritu fotográfico, me preguntó “otra vez andas de mala racha?”. Y caí en la cuenta de que sí. De usar la cámara todos los días o día por medio, pasé a usarla cada 3 o 4 días.
También noté que hace casi 20 días que no publico una nueva foto en Flickr. Eso quizás se deba a que soy medio exquisito con lo que subo ahí. No están mis mejores fotos, pero sí las que me llaman la atención de una tanda.
Hoy parece que se rompió esta mala racha, porque al mediodía pasé por la habitación de mi hermana y la iluminación era espectacular. Mi vista se fijó en la rosa que había en su escritorio, en ese estado de madurez en el que los pétalos están a punto de caer. Más tarde, a la noche, encontré otra vez una iluminación que andaba buscando hace rato y que no lograba ubicar. El espíritu fotográfico había vuelto. Con esto confirmo algo que leí y escuché en tantos lados, todo se trata de cómo la luz cae sobre nosotros y qué hacemos con ella. Al fin y al cabo, esto no deja de ser un escritorio.
Esta probablemente no sea la más linda de las 6 o 7 que hice pero, por ser la primera, le encuentro cierta frescura que a las demás no.
Rosa en el escritorio de Car-5399