fotos y otros delirios de pramundo

Entradas etiquetadas como “capital federal

Parque de la Memoria

paseo de la memoria-_DSC4570

paseo de la memoria-_DSC4541

paseo de la memoria-_DSC4545

paseo de la memoria-_DSC4532

paseo de la memoria-_DSC4549

paseo de la memoria-_DSC4520

paseo de la memoria-_DSC4560

paseo de la memoria-_DSC4569

+info


En marcha

vidriera-_DSC4460

El día de ayer fue terrible para muchos, y las semanas siguientes lo seguirán siendo. Por acá la sacamos barata, siendo presas unicamente del aburrimiento. En la casa de Sari las cosas no fueron tan alegres, tampoco en lo de Damián, pero permitiendomé un jueguito de palabras, siempre sale el sol.

Domingo por la tarde, Blanco Encalada y Cabildo, la esquina nefasta del Belgrano-Nuñez. Una mujer vendía discos mojados a $2 y ahora pienso que debería haber hecho una foto. Siempre lo mismo.

El sábado me metieron en un auto y me llevaron a Santa Fe a hacerle fotos a un gran dibujante a modo de polizón. Los muchachos iban con intenciones mucho más serias que las mías, más cercanas al cholulismo que a la vocación. Hablando de cholulismo, hoy volviendo de comer me crucé a Bobby Flores y puse cara de “Se quién sos, pero soy buen tipo y no te voy a poner incómodo con mi cara de ´Nooo, boludoooo, es Bobby Floreeeeees´. Gil”.

Estoy metiendolé fichas a las 116 fotos que le hice al muchacho que tan excelentemente dibuja, para sacar 4 o 5 que cierren. Mientras que gracias a estas 2 notas (One Cat, Three Lives y A Different Way of Working) me di cuenta que la cuestión va para larga, y que me lo tengo que tomar con soda. Plantearme ideas que merezcan la pena y el tiempo, llevar una agendita tonta con lugares que quiero ver de vuelta bajo las condiciones que quiera y no conformarme. Y que voy a hacer un libro. Librito. El “tema” está, las fotos están casi todas, falta imprenta. No se cuántos ejemplares, inicialmente quiero uno para mí y algunos más para amigos. El que quiera uno, que chifle, que si no se me va de las manos el precio, muy probablemente cueste un boleto/pasaje hasta el lugar de entrega, café, mate o bebida que combine con el horario y algo para picotear. Si algún limado lo quiere desde Kazajistán, será el envío pues.

Pero es muy pronto aún.


PentaxP50-feb

Neg2013-03-04_0009-Editar

Rescate emotivo a la química durante febrero; mientras, aprovecho a trastear con esto de digitalizar negativos. Pensando en abaratar costos. Se escuchan ideas.

Neg2013-03-04_0007-Editar

Neg2013-03-04_0010-Editar

Neg2013-03-04_0002-Editar

Como ultimamente, una más en Flickr.


Pedal – 2:1

sin título-_DSC3489

Jueves feriado. Un feriado que por lo que tengo entendido, hace rato se viene discutiendo si es una fecha verdaderamente festejable y feriadable. Mis flacos conocimientos de historia me dicen que se eligieron algunos símbolos patrios, se puso en la mesa la formación de este país que nos deja que lo pisoteemos, pero que todo terminó en un quilombo. Como si hubiera sido ayer, che.

Jueves de calor pesadón. De ese que se te pegostea la remera por más que estés a la sombra y con botellita de agua. No tanto como hoy, pero jodido. Un día digno de ser transitado en un espejo de agua artificial o no, mínimo. Que qué se me ocurrió?. Pues hacerme 15 kilómetros en la bicicleta a ver si refrescaba en el camino, eso se me ocurrió.

sin título-_DSC3491

Primero la habitual. Ugarte-Ciudad de la Paz-Echeverría (o Mendoza, como en este caso)-Figueroa Alcorta. Me encantan estas curvas, los semáforos eternos, el puente peatonal-ciclístico enorme para pasar por encima de las vías del tren, la Lugones y la Cantilo al mismo tiempo. Ya lo había cruzado un par de veces, pero nunca me había sumergido en Ciudad Universitaria, al otro lado del puente. Prometo volver y hacerle honor a tremenda estructura de hormigón.

sin título-_DSC3503

Miento, ya había estado en Ciudad Universitaria, y mientras el bondi nos sacaba de ahí le dije a Sari que quería volver a hacer alguna foto. Y ahí estaba. Me dí una vuelta por las calles que servían de peatonal para los que iban a las piletas, y para principiantes que intentaban manejar por primera o segunda vez. Muy lindos los edificios trememundamente aburridos y lo grisáceo que es todo (el día no ayudaba tampoco), pero yo quería explorar un poquito, asi que me fui metiendo entre los edificios y fui a parar a una cava, o dique, o canal o lo que cuernos fuera. Una foto, en Flickr.

sin título-_DSC3501

Resulta que hay un puente ahí coloradazo a medio terminar medio a propósito, cerrado por una reja. Conecta Ciudad con la Reserva Costanera Norte, mucho más chiquita que la de Costanera Sur, pero posible futuro destino aventureril en cuanto la temperatura lo permita. Aunque viendo Google Maps, no parece que hubiera una entrada muy pública que digamos. Ampliaremos.

sin título-_DSC3500

Cosas que la gente va dejando escrita en el puente. Y por todos lados graffitis, que fueron debidamente retratados, pero que no los incluí por cuestiones meramente artísticas y porque no se me cantó.

sin título-_DSC3511

Pasando el puente nos encontramos con estos monolitos que prometieron hace muchos años transformarse en las bases de algún edificio muy útil, pero que ahora solo sirven para que gente con un cagazo tremendo coraje baje por el paredoncito y se haga el postapocalíptico.

sin título-_DSC3531

Y como para ir cerrando, líneas. Muchas, en muchos ángulos y de distintos materiales.

Por qué recorte tan brutalmente las imágenes que el vapuleado sensor de la D40 me devuelve? Primero porque puedo. Segundo porque vi en un blog que no me acuerdo una pequeña galería de fotos en 12″x6″ y me gustó lo panorámico que resulta, sin ser algo demasiado gomoso. Es un lindo ratio, entre un panorámico de X fotos y un 16:9 cinematográfico, el cual ya he usado bastante por acá.

Después, la familia bien, el perro ahí anda, en casa tienen bomba de agua y yo me encontré una pelota de tenis.


El Flickr

señora y lluvia-_DSC3189_firma

Esto de que Flickr haya dado 3 meses de regalito me tienta a volver a ellos y perder horas revisando fotos de otras gentes. Y no solo eso, de una buena vez darles mi dinero y almacenar como corresponden algunas de mis fotos. La única contra que vengo encontrando es que su aplicación para Android no es compatible con mi celularsario, aunque pa eso ia tengo el tumbler.

Algo que tiene Flickr y que no le he encontrado a ninguna otra plataforma (o por lo menos que me haya enterado) es la facilidad para dar permisos a cada foto; desde quién la puede ver, hasta qué Copyright/Creative Commons le asigno. Y esto últimamente lo estoy apreciando mucho porque, pese a que no lo pregono demasiado, soy partidario de que en la internetta todo vale mientras que sea con respeto al autor/creador/gil_con_demasiado_tiempo_libre. No voy a entrar en detalles acá, en mi perfil de Facebook está toda la historieta resumida, pero otra vez alguien está usando (hace rato) mis fotos. No lo hacen de manera lucrativa, de ninguna manera, y por eso no me calenté, pero necesité decirle a la persona (no identificada) que estaba haciendo uso, que lo estaba viendo, y que no sería mala práctica mencionar al gil de turno que apretó el botonito plateado. Macana fue que detrás de ese perfil anónimo estaba un usador compulsivo de mayúsculas que pasó la primaria tirando bolitas de papel masticado a los tragas de adelante en vez de aprender de signos de puntuación.

Mi primer subida del año al blog, mi primer subida del año a Flickr. A por muchos más, mis 4 fieles lectores!.


Kustom Art 3

sin título-_DSC3150

Desde hace casi un año que paso todos los días por la puerta de este taller de chapa y pintura. Y desde hace meses que veo un cartelito diciendo algo acerca de un evento. No me distingo por mi perspicacia, por lo que mencionar que pasé por alto que la dirección que mencionaba el cartel era justamente la de este taller es un poco redundante.

El fin de semana mi viejo vino de visita, a cansarse un poco según él (tengo entendido que logramos complacerlo), pero hasta para mí ese sábado había sido largo. Bajamos con Sari a buscar una pizza a la mejor peor pizzería que hay en Capital y vimos tole tole en una esquina. Había ruido, gente y Harleys. Escuché un V8 y dije “papá se va a cansar un poco más”. Pegamos la vuelta, le dijimos que se ponga lindo y agarré la cámara.

sin título-_DSC3152

Kustom Art 3 es, sin lugar a dudas, lo más heavy que pasa en la tierra de Cogh. No nos quedamos mucho, lo suficiente para ojear los coches y las motos estacionados en esa cuadra que habían cortado. Kilos de tinta en tatuajes, cantidad de vasos plásticos llenos de cerveza en aumento y rock medio hard core medio fifty completaban la escena.

sin título-_DSC3162

sin título-_DSC3164

sin título-_DSC3157

sin título-_DSC3169

sin título-_DSC3166

¿Les dije que me quiero comprar un moto, hacerme un par de tatuajes y…?. Mejor voy a hacerme unos ñoquis.


Imagen

Tormenta

tormenta-_DSC2909-Editar

100 fotos. Y la 101 seguramente hubiera sido mejor.

Ya voy a tener más a mano la nubesota y voy a poder hacer cosas como las que hice aquella vez.


Galería

Reserva Ecológica Costanera Sur

reserva-_DSC2698

Hace un par de semanas se nos ocurrió la idea de tomar mate en algún lugar con pastito. Hacía una calor de perros, no se si recuerden, y no queríamos terminar en Parque Las Heras como suele suceder. Noe fue la que propuso ir a la reserva, que ninguno de nosotros la había visitado nunca, incluído Matías que fue adosado a la conversación en FB sin tener arte ni parte. Además Sari había prometido hacer pan, no había excusas.

45 minutos y 5 canciones de la hinchada de Boca después del horario en que nos habíamos propuesto juntarnos, el 152 nos dejó a Sari y un servidor ahicito nomái de la puerta de la Reserva. O de lo que nosotros creímos era la puerta. Como a la media hora de llamar por teléfono y otear al horizonte en busca de un muchacho con pelos locos y una chica con un termo rojo gigante logramos juntarnos los 4 y adentrarnos en la reserva.

reserva-_DSC2713reserva-_DSC2712

La reserva tiene varios circuitos posibles, y nosotros agarramos el que más nos alejaba del único lugar con banquitos y mesitas. Sin querer, obviamente. En el camino vimos poca fauna, aunque comparados con los gatos (cuadrúpedos y bípedos) y las palomas que se ven habitualmente por la ciudad, ya es mucho. Una tortuga, algún carancho, muchos cuises y ciclistas. Decir que cuando llegamos al descanso, ya nos estábamos volviendo porque un encargado en una camioneta bestial nos dijo que la reserva estaba cerrada, que había que salir. Para la próxima ya sabremos.

reserva-_DSC2738

La más interesante fue meternos entre los árboles y explorar un poco. El lugar, pese a estar pobremente señalizado, no es difícil de recorrer. Y tampoco le vendrían mal un par más de zonas de esparcimiento, que una sola y en una esquina es realmente poco. Pareciera estar diseñado para eso, recorrerlo de un tirón e irse. No creo que la idea haya sido hacer un parque recreacional para los urbanitas tomadores de subte, sino un pulmón de la poca flora y fauna que no asfaltamos, pero creo que la gente lo estimaría más con un poco más de mimo.

reserva-_DSC2741

reserva-_DSC2745

Obviamente, después de caminar al rayo del sol toda la tarde en uno de los días más calurosos de lo que va de noviembre, necesitábamos reponer líquidos. Por lo que los 4 rajamos para Plaza Serrano ni bien se puso el sol.

reserva-_DSC2743

reserva-_DSC2735


Corte de luz

corte de luz-_DSC2757

El corte de luz del miércoles pasado fue el primero que pasé en donde estoy viviendo ahora, luego de casi un año de mudarme. Nos agarró en el supermercado chino de a la vuelta, y creímos que era la cuadra nomás. Amarga sorpresa nos pegamos cuando vimos que era un poco más importante de lo que creíamos, después de subir los 9 pisos que separan la tierra del parquét por escalera con bolsas de comida y un bidón de agua mineral.

corte de luz-_DSC2761

Mirando hacia Cabildo.

corte de luz-_DSC2760

Mirando hacia General Paz. Detalle 1: bien al fondo y un poco hacia la izquierda, se ven las luces de Tecnópolis. Detalle 2: El edificio de la izquierda tenía un (ruidoso como hinchada de Alte. Brown) grupo electrógeno.


Capital Federal

buenos aires-_DSC2556-Editar

Cuando por alguna casualidad tengo que pensar en Capital Federal, una de las imágenes que se me vienen a la cabeza es esta.


Volver a Nacer

hombre durmiendo-_DSC1702-Editar

No me gustan para nada los títulos melosos, pero omitir el librito es imposible.

En otras noticias, me encanta sacar fotos.

A mayor tamaño, en Flickr


El último (¿?) de la flaca

bicicleta-_DSC2208-Editar

Durante más de un año recorrí Capital hasta donde me daban las gambas a lomo de la flaca. Sin quejarse peleaba cabeza a cabeza con autos por Independencia o Monroe, o se metía en el viaducto Carranza como un 41 más, aunque soltaba algún CRAC cuando por error me metía por un empedrado. La compré cuando me había pintado lo hipster, aunque siempre fiel a mis locuras, quería no solo que fuera linda, sino que tuviera dientes. La encontré en Tribunales y me costó la tarjeta de débito, que se quedó a manera de regalo a los dioses olvidada en un cajero.

bicicleta-_DSC2216-Editarbicicleta-_DSC2214-Editar

Hace no mucho tiempo me pegué mi primer golpe en la ciudad contra el redondo baúl de un Siena Blanco, el cual había quedado frenado en la intersección de Avenida de los Incas, Cramer y Avenida Elcano. Tuve suficiente reacción, incluso hasta para darme cuenta que no podía hacer nada más que atajar el auto con la cara, y eso es justamente lo que hice. Frené una vez, frené una segunda hasta clavarla, y cuando la patita de atrás empezó a patinar como cuchillo en manteca, clavé el de adelante e hice una pirueta digna de 7.4 en gimnasia artística. La bici no se hizo nada, aunque yo rengueé semana y pico, y la barba ocultó bastante el cortecito en el mentón. Tardé más de un mes en volver a subirme, aunque hacía algún mandando en la bici de Sari.

bicicleta-_DSC2224-Editar

Todo bien con lo cancheras que son las 20-622 de menos de una pulgada de ancho, pero cuando toca morderse al asfalto, esas cubiertas solo sirven para dibujar una fina línea negra. Pensé en cambiarlas, junto con los aros y los piñones, poner una masa flip-flop, incluso pensé en abaratar y poner una con freno contrapedal y hacerla más minimalista todavía… Pero sigue estando el inconveniente del tamaño. Es un cuadro chico, tanto que si doblo muy ajustado, la rueda de adelante me toca un pie, a veces comprometiendo mi pobre estabilidad.

bicicleta-_DSC2244-Editar

Las imágenes que acompañan las hice en el que, inconscientemente, fue el último paseo que me di con la flaca. Fue hace un par de sábados, disfrutando del primer día lindo de la temporada.

bicicleta-_DSC2251-Editar

Adriano, un compañero de laburo, me había hablado de su bicicleta en el verano, un lindo aparato que tenía olvidado en su garage. Era la antítesis, la antípoda ciclística de la flaca, aunque mucho más propicia para la manera en que manejo y manejé siempre. A lo bruto. En su momento no me llamó la atención, pero meses después, recordaba con nostalgia trepar cordones, tirarme por escaleras y pegar algún que otro salto. Y frenar.

bicicleta-_DSC2259-Editar

Sucia, con golpes bastante fuleros, un poco de óxido y demasiados tornillos allen, hace unas semanas me traje a la gorda. La noche anterior me quedé hasta tarde limpiando a su antecesora, desarmandolá para hacer lugar (EL problema de vivir en 20 metros cuadrados) y eligiendo su lugar de descanso hasta que algún alma se apiade de su complicada hermosura, o me pinte lo bohemio y ataque Libertador al grito de “sufran enlatados, sufran!”

bicicleta-_DSC2353


La pipa y la niebla

pipa y niebla-_DSC1930-Editar

Hoy desentono terriblemente con esta imagen. El sol me pega en la cara, me duelen las piernas de pelear contra el viento y los coches, y para sumarle, me lo cruzo a Luis con su chaleco y su Pen, me sonríe, me caga a pedo, y se va con sus amigos, algunos de los miles que lo quieren.

Hoy es sol, Coca, pizza y mojitos.

Tomada aquella noche.

Fe de erratas: Donde se lee “algunos de los miles que lo quieren” debería leerse “algunos de los miles que lo queremos”. Porque debemos ser miles.


Autos en San Telmo

san telmo-_DSC1714

El domingo pasado, o el anterior?. El anterior. Salimos a comprar un regalo para el padre de Sari, que terminó siendo una vieja botella de Vascolet. Mientras íbamos caminando, sin querer (como siempre, bah) nos chocamos de frente con esta juntada de coches antiguos.

Mientras escucho al señor Davis soplar dentro de bronce recuerdo lo que le dije a Rossi el domingo pasado (si, este que pasó, no el anterior). El blog está medio muerto, pero yo no.

san telmo-_DSC1713

san telmo-_DSC1742

san telmo-_DSC1725

Sin palabras.


Edge

edge-_DSC1175

O “Estúpida foto de mis pies Nº3”


No soy fotógrafo

yo-_DSC1355-Editar

Este año no saqué una sola foto que sea digna de mencionar. Un par significativas, algunas curiosas y un puñado de lindas. Nada más. En pocas ocasiones me pude sumergir en caminar y afotar y caminar y frenar y afotar. Oportunidades no han faltado.

Esta entrada la empecé a escribir en mi cabeza hace unos días. Hay bastante lugar ahí adentro, quizás demasiado y por eso me olvido de las cosas. La entrada se llama “No soy fotógrafo” por una sola cuestión: no lo soy ni lo quiero ser. Esto es mi vida y es la forma en la que veo las cosas. A veces es un rectángulo más ancho que alto, otras veces más alto que ancho, a veces es un cuadrado. Así me veo, asi los veo a ustedes y así veo todo. De a una fracción de segundo por vez. No es una profesión, no es un trabajo ni una vocación. Es que como que me paguen por sonarme los dedos.

Matías me mandó un mail con una invitación a mandar un par de fotos a un muchacho que está organizando una fiesta y quiere hacer una mini exposición de fotos. Es la segunda vez que voy a ver colgada en una pared que no es mía, una foto que sí lo es. Y la primera fue en un concurso en Casares. Como gran parte de las cosas, tardo en metabolizarlas, a veces un rato, a veces unos días. Esto tardé un par de días. Está bueno, estoy contento de tener la oportunidad de que otros miren lo que hago. Luego, mas que plantear, recordé lo que escribí en mi about. No, no estoy estudiando y no, tampoco quiero ganarme el pan con esto. Implica renunciar a muchas cosas, entre ellas, disfrutar de sacar fotos como disfruto ahora. Transformar esto en otra cosa. Hacer que mis dedos suenen según el compás de otras personas. No me interesa.

Ya no soy lo que era esa mañana de marzo de 2009 (puta madre, hay cosas que no me olvido). Soy otro. Tengo mas pelo y menos pelo. Tengo mas panza y tengo cuotas de una heladera. Tengo novia, gente lejos, gente cerca y gente cerca lejos. Tengo la misma cámara. Y no comenten que es al pedo.

Creo que la foto que eligieron es la última que aparece en esta entrada. Quizás otra que creo jamás subí, no tengo idea. El lugar, hora y fecha para cruzarse con esa y muchas otras fotos, y comida, y alcohol, y música, acá.


.Fer .Mar1 .Mar2

fer.marcos.mariana-_DSC1152-Editar

La lluvia le puso un qué se yo. Qué se yo qué hacer con estos 3.


Un domingo cualquiera

Cosas que se te ponen delante en un pequeño tour citadino que nos hizo variar desde Plaza Italia hasta Plaza Serrano pero por la vía complicada.

palermo-_DSC0973-Editar

palermo-_DSC0998-Editar

palermo

Esta última huevadita me ha caído en gracia y que no sorprenda si ven este nefasto recurso utilizado en otra oportunidad.


Grande de muzza

pizza-_DSC0786

No era exactamente pizza lo que comimos esa noche, aunque tenía los ingredientes básicos.

Esta es una de esas fotos que tenía ganas de hacer, pero que por uno u otro motivo nunca hice. De noche, con lluvia, colores, reflejos, un par de personitas, la incomodidad, el apuró y decir “pucha, me gusta”.

Que la semana siguiente me la haya pasado moqueando y medio muerto en una cama no le quita el gustito, ojo.


Cinemagraf

cinema_2

Hoy refrescó y no necesité el ventilador. Hasta la ventana abierta me molestaba. El verano ya está adentro nuestro y cualquier baja en la temperatura nos hace creer necesarias las bufandas, pero si este clima se presentara en junio saldríamos en bermudas y ojotas. Algún auto pasando por la casi siempre concurrida avenida, el chirrido agudo y débil de la heladera, sonidos de canillas tan lejanas que parecen mentira. Me levanto de la cama a ver por la ventana, un helicóptero pasa más bajo que de costumbre. Por los colores, la dirección y el horario, siempre pienso que es la presidente de todos y todas volviendo a casa, pasando por encima de los que se toman el 41. De vez en cuando el eléctrico se acerca por detrás del edificio de Telecom, aunque está llegando la hora en que pasan cada vez menos hasta no pasar. Escucho fuerte las teclas de la compu mientras los dedos de mis pies asoman por detrás de la pantalla. Casi podríamos decir que estoy en silencio. Un bien raro, bien raro.

Una tarde estaba sentado en el subte y me quedé viendo el techo, mirando como las luces pasaban siempre una atrás de la otra, dibujando un abanico y de vuelta a la oscuridad. Recordé las veces que andando en auto me quedaba mirando cómo los árboles y las lámparas pasaban como si fuera un eterno bucle solo cortado por una esquina, un semáforo o una caca de paloma. Siempre quise filmar eso. Hacer un gran video de cosas pasando una y otra vez. Con mi cámara y mi presupuesto lo único que podía hacer era sacar muchas fotos, una atrás de la otra y armar un timelapse cámara en mano, quizás un gif como armé aquella vez. Pero la luz que me llama la atención siempre es mala, y como casi todo, nunca tengo ganas. Tiempo después explotó en la internetta la moda de los cinemagraph. Yo no sabía cómo lograrlo, ni la estética, no quiero decir que me robaron la idea o que pensé esto mucho antes de que se pusiera en onda, no soy tan hipster. Los engendros fotográficos estos son casi escalofriantes. Esto es un paisaje de edificios como cualquier otro, pero los que tienen gente son realmente espeluznantes. Hay un silencio que nos pone incómodos, pero que a la vez nos da paz. Como cerrar la ventana.


Ventana

ventana-Panorama_sin_título1

Perdón por la ausencia, pasa que moví la ventana de lugar, y ahora mira para otro lado.


El hombre que da de comer a las palomas

birdman-_DSC9747

Lo que me costó parir esta foto… La hice hice hace casi exactamente un mes, un sábado de eso de paseos por la ciudad. Salí con la consigna de hacer muchas fotos, debido a una conversación que tuve noches antes con Mati, a quien le estoy debiendo una cena y él un pisco. El proyectito medio quedó en la nada de mi parte, sobre todo por un impedimento en la tecnología, también conocido como la D40 no es lo más copado para disparar a lo ametralladora. Pero ahí estamos, a la espera de ver qué se puede seguir haciendo.

Me fuí por las ramas; esta foto. El hombre, aparentemente, camina por las calles porteñas con bolsas de maíz y les da de comer como si de huerfanitas se tratara. Tratase. Tratara. Tra ta lará lará. Macri intenta que los halcones se las coman, y este buen señor las alimenta para que pesen más que el lechón que comimos para Navidad.

Entre otras cosas: primer Navidad sin sanguchón de mi vieja, primer Navidad tomando colectivos en vez de subirme a autos de ebrios amigos, primer Navidad con Sari en vivo y en directo. Año nuevo nos vamos pa allá.


Egreso

Emociones encontradas me surgen al encontrarme con estas cosas. Por un lado no dejo de pensar qué bien se debe sentir terminar una cosa así, algo que teóricamente uno anhela durante años, por fin realizado. No veo motivo mayor para festejar. Y por el otro, respiro profundo buscando la paz de una plaza, y me llegan olores dignos de heladera de soltero, piso una pasta parecida a algo que durante mi adolescencia dejé en muchas esquinas después de una noche demasiado larga, y por sobre todas las cosas, pienso en toda esa comida tirada en esa misma plaza donde suelen dormir personas que no les vendría mal un par de huevos fritos. Pese a eso, una ventosa y fría tarde de diciembre (este clima, este clima…) me dediqué a retratar un poco lo que pasaba.

egreso-_DSC9913

egreso-_DSC9918

egreso-_DSC9919

egreso-_DSC9920

egreso-_DSC9956

egreso-_DSC9964


Un paseo

bicicleta-_DSC9812

Un lindo jueves con 28º del lado de afuera se me ocurrió que era una excelente idea armar una mochilita, ponerme los cortos y salir a pedalear un rato. La verdad es que fue medio exagerado andar con ese peso encima, pero ya que llevaba la cámara, justifiquemos por si las moscas. Ahora que estoy más quieto que hace unas horas, recuerdo algunas anotaciones que no hice en ese cuadernito negro, simples conversaciones que tengo en voz alta con la heladera mientras lavo los platos, acerca de la bicicleta. Hasta se me ocurrió pensar que era el prólogo de un libro. No recuerdo exactamente que gansadas estuve dictando a esta secretaria enorme y llena de imanes, pero básicamente era de lo bien que se la pasa en ese rombo de caño, de cómo los problemas se alejan a cada patada pero solo para verse más claros. De cómo el viento cambia en cada esquina dándote nuevas ideas y nuevos peinados (eso si tuviera pelo). Quizás tenga que ver con la concentración que se necesita para no ser pisado por algún conductor de automóvil que cree que las calles fueron hechas para él/ella, o en esquivar baches que harían volar la mitad de tus dientes. Ni hablar de esa cosa mágica te recorre las venas cuando apurás el tranco para pasar un camión, o cuando te reencontrás con el sillón y decidís que bien podrías pasar el resto del día ahí. Es lindo andar en bici.

bicicleta-_DSC9774

bicicleta-_DSC9795

bicicleta-_DSC9788-2

bicicleta-_DSC9773

Según Google Maps y mi precaria memoria, fueron alrededor de 24 kilómetros.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 145 seguidores