Volver a Nacer

No me gustan para nada los títulos melosos, pero omitir el librito es imposible.
En otras noticias, me encanta sacar fotos.
A mayor tamaño, en Flickr
Una noche en el Colón

Del lado de afuera.
Pero igual la pasamos muy bien sacandonos fotos en ese ambiente tan extraño que nos propuso la plaza del Teatro Colón recién estrenadita, una espesa niebla que nos acompaña hace semanas, y de invitados especiales: Car y Diego, quienes no tuvieron mejor idea que venirse de vacaciones a Capital…



Grande de muzza

No era exactamente pizza lo que comimos esa noche, aunque tenía los ingredientes básicos.
Esta es una de esas fotos que tenía ganas de hacer, pero que por uno u otro motivo nunca hice. De noche, con lluvia, colores, reflejos, un par de personitas, la incomodidad, el apuró y decir “pucha, me gusta”.
Que la semana siguiente me la haya pasado moqueando y medio muerto en una cama no le quita el gustito, ojo.
La señora cocinera de la entrada anterior
La dueña del restaurant mientras le llueve en las manos-5496
Gotitas en una ventana

Esta es una foto que tenía ganas de hacer hace mucho tiempo. La pregunta que surge inmediatamente es: eeee… gotas en una ventana? qué, no llueve en tu casa?. Sí, llueve lo mismo que en todos lados, pero las ventanas de mi casa están muy al reparo de la lluvia y para que se mojen necesitarían de un tornado grado 4 con vacas volando y todo.
La oportunidad se presentó en un restaurant de ruta cerca de French en donde deben servir los mejores ravioles (fuera de los de mi viejo) que he probado. Habían pasado unas 31 horas desde que me había levantado, allá lejos a las 8 de la mañana del viernes y, como bien había anunciado el servicio meteorológico, el sábado se presentaría tormentoso. Al grito de ¡granizo! de la (dis)pareja que regentea el local abandonamos nuestra charla de sobremesa para esconder el auto debajo de unos árboles, como también hicieron otros comensales. Mientras que foteaba esto y lo otro, la dueña y cocinera me preguntó si le podía sacar una foto, que si era periodista, que en qué diario iba a salir… Todo un personaje ella, y lo que creo que es su marido también.
En la vuelta hice alguna que otra foto más, que seguramente vaya subiendo en estos días. Se agradece a Nelson por haberme invitado.
Gotas en un vidrio-5499
Galería Bond
En octubre del año pasado una señorita y un señor nos pidieran por favor hagamos lugar para sacar una foto. No recuerdo bien qué dijo, pero algo de que eran de Los Angeles… No les entedí. El asunto es que la mujer en cuestión peló una Lomo, sacó un par de fotos por ahí, y siguió caminando. Y me entraron las ganas de fotografiar a mí también.
Estábamos sentados tomando una gaseosa en una de las entradas de la Galería Bond, haciendo tiempo para que se hiciera la hora de la tortura (sarna con gusto no pica). Y capté lo que se captaba.
Mucha gente yendo y viniendo.
Gente con calzados muy similares.
Gente de la brotherhood porteña.
Es un lindo lugar para darse una vuelta. Hay muchos locales de tatuajes, piercings, ropa alternativa, música alternativa, libros alternativos, y se ve mucha gente alternativa también. Por la zona, si mal no recuerdo, está El Ateneo también, lugar con una visitabilidad elevada.
Gato
Esperando que se hagan las 6 para despertarlo a Nico y que me acompañe a Retiro. El gato me miraba mientras escribía, mientras quemaba el tiempo. Aunque no era el único (6 u 8 ojos más me prestaban atención), sí era el que menos miedo me tenía.
Calle
Hoy necesité a Calamaro. Pero se quedó en la luneta de un auto, días atrás.
[Para hacer la foto hay que estar a las 7:37 AM acá]
Vino Melisa
Después de casi 3 años volvió. No hubo muchas fotos, no fueron necesarias. Las primeras las saqué con la Sony, por cuestiones de horarios y comodidad. Pero las de los días siguientes fueron tomadas con la Pentax, así que habrá que esperar unos días a que termine el rollo, lo mande a revelar y lo escanee (se escribirá así?).
Quizás en la entrada en que ponga las fotos escriba un poco más, ahora no tengo muchas ganas. Se fue el domingo, y no quedó nada en el bolsillo. Entenderás.
Noche con el tren
En una de las trasnochadas ya habituales que nos pegamos con Nico, salimos a dar unas vueltas y terminamos sacando fotos. Se nos dió por agarrar para el lado de Pehuajó y llegamos hasta la “frontera” con dicho partido. Ya de vuelta nos sentamos a tomar una chocolatada de máquina en la Petrobras y seguimos camino.
No saqué muchas fotos en el viaje, pero esta es la que más me gustó.
Parece que el que eligió el color de las lámparas está obsesionado con Matrix.
Cuando volvíamos Nico me propone sacarle a los silos, que siempre se ven tenebrosos y llamativos de noche. Hay muchos junto a las vías del tren, asi que fuimos hasta la estación e hicimos algunas de las cuales ninguna me terminó gustando.
Esta debe ser la única que me cerró. Cuando ví la foto en el visor luego de los 13 segundos que necesitó la toma me sorprendí bastante de la cantidad de colores que capturó. Colores que a simple vista es dicícil verlos entre las luces amarillas de los silos y la obvia oscuridad.
Nico puso cara de situación y se prestó de modelo. Quedó media torcida, pero al acomodarla no aparece el destello de luz a la izquierda y siento que pierde algo la foto.
Sorpresa la mía cuando a lo lejos siento un potente bocinazo. Estaba llegando el tren. Jamás le pude sacar una foto al tren en movimiento, ya sea porque los horarios a los que llega son bastante nocturnos o porque no tenía una cámara a mano. No son muchas, ni muy variadas: Nos subimos al puente peatonal que cruza las vías, puse el trípode lo más alto que dá y a disparar.
Esta última quizás con un poco de post-proceso hubiera quedado mejor, o eligiendo bien el balance de blancos, y también influyó el tiempo de exposición, demasiado largo, pero me encanta. Es impresionante la potencia del faro delantero de estos aparatos.
Y este es el puente.
Los de Casares sabemos lo que significa estar en el puente de noche… Pero por suerte no nos cruzamos a ningún volador, o pareja calenturienta, quizás debido al frío, quizás debido a que era jueves.
Para mencionar algún detalle técnico, en la mayoría de las fotos dejé el balance de blancos automático ya que había demasiadas fuentes de luz, una mas distinta que la otra. Casi todas superan los 3 segundos de exposición, sobre todo la anteúltima foto, que necesitó 20 segundos. La ISO lo más baja posible, 80, y el trípode, indispensable para la fotografía nocturna.
Para ser domingo escribí demasiado. Hasta luego.

