Kustom Art 3

Desde hace casi un año que paso todos los días por la puerta de este taller de chapa y pintura. Y desde hace meses que veo un cartelito diciendo algo acerca de un evento. No me distingo por mi perspicacia, por lo que mencionar que pasé por alto que la dirección que mencionaba el cartel era justamente la de este taller es un poco redundante.
El fin de semana mi viejo vino de visita, a cansarse un poco según él (tengo entendido que logramos complacerlo), pero hasta para mí ese sábado había sido largo. Bajamos con Sari a buscar una pizza a la mejor peor pizzería que hay en Capital y vimos tole tole en una esquina. Había ruido, gente y Harleys. Escuché un V8 y dije “papá se va a cansar un poco más”. Pegamos la vuelta, le dijimos que se ponga lindo y agarré la cámara.

Kustom Art 3 es, sin lugar a dudas, lo más heavy que pasa en la tierra de Cogh. No nos quedamos mucho, lo suficiente para ojear los coches y las motos estacionados en esa cuadra que habían cortado. Kilos de tinta en tatuajes, cantidad de vasos plásticos llenos de cerveza en aumento y rock medio hard core medio fifty completaban la escena.





¿Les dije que me quiero comprar un moto, hacerme un par de tatuajes y…?. Mejor voy a hacerme unos ñoquis.
Autos en San Telmo

El domingo pasado, o el anterior?. El anterior. Salimos a comprar un regalo para el padre de Sari, que terminó siendo una vieja botella de Vascolet. Mientras íbamos caminando, sin querer (como siempre, bah) nos chocamos de frente con esta juntada de coches antiguos.
Mientras escucho al señor Davis soplar dentro de bronce recuerdo lo que le dije a Rossi el domingo pasado (si, este que pasó, no el anterior). El blog está medio muerto, pero yo no.



Sin palabras.
Camión

Esta foto la veo y la vuelvo a mirar. No se si incluirla o no. No se si representa lo que estoy buscando, o si alguna otra que saqué ese mediodía de censo y ex presidente muerto es mejor. El asunto es que me gusta, y dependiendo del ánimo que tenga esa noche en que terminaré de armar la serie que estoy preparando –quizás la que más pedaleo me está llevando– será manda a imprimir o no.
Expo Tuning
La semana pasada me enteré por la radio que iba a ver una expo de autos en el C.E.F. aka Salón del Girasol. No podía faltar. Salimos para allá con Marquitos y Mariana el domingo a la tarde, que se presentaba con un cielo plomizo y poco alentador. Qué mejor momento para hacer fotos?
Ni bien llegamos, en las canchas de basket en donde este petiso servidor pasaba sus tardes de verano intentando esquivar los manotazos de gente bastante más alta que yo, nos esperaban algunos buenos autos. El primero al que le echamos el ojo fue a este MG impecable. Sin capota, el tipo pedía a gritos que lo robe y lo lleve a dar una vueltita.
La macana es que no tenía la llave. Otra vez será.
Al ladito estaba este Andino. Una joya de la mecánica argentina, con una pinta a correte que vengo.
Mucho fierro viejo, pero nada tuning che!. Como en todo evento relativamente chico (aunque fue mucha gente) relacionado al tuning se veía mucho chivo farolero, pocos Ford, algún torito enfierrau y coches normales con parlantes, llantas y algún sticker. Ojo, que no tengo nada en contra de la modificación, más bien todo lo contrario, pero gastaría mis pocos pesos en otras cosas. Como por ejemplo, este Lancia Delta que tenían ahí medio escondido…
Desde que lo ví en el segundo episodio de Estás Arrestado, me volví loco. Lamentablemente llamaba más la atención ese Chevrolet 400 pintado de verde loro que estaba adelante. Pero el coche que estaba al lado no se quedaba atrás en cachondidad ramundeana.
Un Falcon 64 idéntico al que tenemos arrumbándose en el garage! Solo que este estaba en perfecto estado. Habrá que esperar a que algún Pimp my Ride u Overhaulin argento nos tenga compasión y nos dé una mano con el viejito turquesa.
Viajar con lluvia
Una más de gotitas sobre algún vidrio y se me acaban las fotos por esta semana me parece.
Manejando por una ruta mojada con nosotros detrás-5524
En movimiento
Eso es lo que me anda haciendo falta, un poco de movimiento. Estoy tan estancado que ir a comprar el pan a una panadería diferente me parece toda una experiencia.
Ni hablar de dar una vuelta en moto.
corolla passing by-4345
4L
Tamizando un poco las fotos que hice este fin de semana me topé con esta inusualmente nítida toma en movimiento.
Belleza Renault se une al Citroën cafetera.
Paseando en el Honda
Oh, que buenos recuerdos arriba de esa milagro mecánico porno-japonés que era el Honda Civic de Nico. Kilómetros y kilómetros de la mismísima nada recorridos porque era a gas, y casi te lo regalaban en esa época.
Videito ilustrativo de qué hacer durante 15 minutos un viernes de verano en Carlos Casares arriba de un auto. Nada. Pero por si las dudas lo puse rapidito, cosa de no aburrirnos tanto.
Subido por mí, a Vimeo.
La que va atrás es Jaz, la hermanilla de Nico.
Y me fuí al Dakar nomás – A toda velocidad
Porque eso era lo que estabamos buscando. Pasar todo un día juntos, comer, dormir, tomar mate y huevear fue espectacular, pero ver a estos bicharracos del demonio piloteados por enfermos cerebrales con el mejor laburo habido y por haber, era lo que más nos movía a estar ahí. Aunque nos hicieron esperar un buen rato…

Sentado espero…
En principio se hablaba de que estarían llegando a nuestro punto a eso de las 8:30, pero la primer moto pasó a las 10:20. Era la KTM de Cyril Despres, la número 1. En menos de un minuto apareció la número 2, otra KTM, la de Marc Coma. La gente se empezó a apiñar contra el alambrado y las cámaras empezaron a hacer su trabajo. Cada moto era acompañada de gritos, aplausos. Algunos pilotos saludaban, otros doblaban como podían, otros, como el hombre de la moto 42, el checo Pabiska era socorrido por un muchacho que le quería dar jugo…

La KTM de Coma (fucking yuyos).

(No logro ver qué moto es…)

La Yamaha del francés Marchini.

Pabiska apenas hablaba inglés, y el buen hombre apenas hablaba castellano…
Los autos empezaron a calarse entre las motos. No recuerdo si logré captar al primero, pero creo que fue el Lancer de Peterhansel, a eso de las 12:30. Seguido muy de cerca por la Touareg Carlos Sainz.

Impresionante la potencia que emanaban estos fierros.

La T de TDI estaba demás, el ruido avisaba que había un turbo ahí adentro.
El Proto Monti 09 de los argentinos Otano y Monti.
Coche tras coche y alguna moto o cuatriciclo rezagado pasaban a intervalos regulares. Pero el increíble calor que hizo produjo que la gente de a poco se fuera alejando del alambrado y buscara algo de sombra en toldos, carpas, o dentro de los autos. Pero la espera valió la pena cuando escuché a un vecino hablar por teléfono, diciendo que los primeros camiones ya estaban cerca. Tan pronto fue, que apenas pude fotografiar al segundo, o tercero que pasó. Este es el Tatra piloteado por Ales Loprais.

El ruido de estos aparatos…

El Kamaz de los rusos Kabirov, Mizyukaev y Mardeev doblando cual Scalextric.

El Ginaf comandado por Duisters.
Fue increíble ver a estos armatostes de unas cuantas toneladas doblar como si la curva la conocieran de toda la vida a velocidades que varios de los motociclistas ni siquiera alcanzaron. Aunque los autos nos traían algo de los dos mundos: la agilidad de las motos, y la potencia de los camiones. Con qué me quedo yo? Pues que con cualquier cosa. Como ya dije antes, y como me dijo Nico: es el mejor trabajo del planeta.