Llaves y anteojos

Ahora echemoslé la culpa al mocho. Una falta de trabajo casi inducida ocasionan que mi aburrimiento supere las barreras de mi casa, y lo transporte a mi centro de delirio preferido: La casa de Nico. Lo cual resta importantísimas y poco productivas horas de pc, generando mi ausencia casi absoluta de la blogosfera y esas cosas. El reader está pidiendo por favor ser readereado, los antibichos no se pasan solos, y el trabajo pendiente grita desaforado desde la carpeta “SIN TERMINAR”.

Tengo un par de cosas para escribir: el cumpleaños de Estefy es hoy (mañana según mi reloj biológico/mental), transcribir algún que otro escrito noctámbulo, subir algunas fotos del concurso (cuándo dan los resultados? estoy impaciente) y quizás aumente la cantidad de post en la sección Twittereda, a modo de despeje mental.

Pero por ahora disfruto de estas vacaciones que mediados de temporada me está dando.

[Las pastis son del mocho, pero si algún médico buena onda me quiere hacer una recetita, bienvenida será]



No Responses Yet to “Perdido en tardes al pedo”  

  1. No Comments Yet

Leave a Reply